Marketing cultural: por qué es importante la comunicación en los proyectos culturales

El marketing cultural es una herramienta poderosa para conectar con el público, transformar experiencias y llevar la cultura a nuevos espacios. Ya sea para promocionar una obra de teatro, un festival o una exposición, el reto es captar la atención de las audiencias y generar un impacto duradero.

La comunicación cultural no es más que una comunicación especializada dirigida a una audiencia concreta para vender un producto o servicio concreto enmarcado dentro de eso que hemos llamado las industrias culturales y creativas. ¿Qué le hace diferente? ¿De qué herramientas se puede valer para ser efectiva? Profundicemos en ello.

Por qué es importante la comunicación en los proyectos culturales

Lo primero de todo, se me plantea contestar a una pregunta obvia pero muchas veces denostada: ¿por qué es importante la comunicación en el sector cultural?

A lo largo de mi carrera profesional me he encontrado muchas veces con una sensación agridulce. Parece que las industrias creativas y culturales funcionan como un mundo aparte y, por unas razones o por otras, en muchas ocasiones las estrategias de comunicación dejan mucho que desear. ¿Es que acaso los proyectos artísticos no necesitan difusión? Quien trabaje en este sector ya se habrá respondido rápidamente a la pregunta: necesitan difusión ¡y mucha!

La comunicación juega un papel fundamental en el éxito de cualquier proyecto, y en el ámbito cultural, su importancia se magnifica aún más. En un mundo donde las ideas, el arte y la cultura tienen el poder de conectar a las personas, una estrategia de comunicación efectiva es crucial sobre todo para crear ese vínculo, esa conexión emocional que en otros sectores cuesta tanto conseguir y por el que las empresas se estrujan tanto el cerebro. El sector tiene una ventaja enorme: la emoción. La vinculación con el público puede ser mucho más sencilla, más poderosa y con resultados a largo plazo mayores que en cualquier otro sector. Eso sí, no vale cualquier cosa. Hay que comunicar con estrategia.

Desde la concepción del proyecto hasta su ejecución, una buena comunicación no sólo facilita la gestión interna, sino que también permite visibilizar el propósito y los valores de la iniciativa cultural.

Fuente: La Huella Comunicación

Estrategias que conectan, estrategias que conquistan

La comunicación en los proyectos culturales es una herramienta clave para construir relaciones sólidas con los diversos públicos involucrados. Por ejemplo, una excelente campaña de comunicación fue la de “La Noche en Blanco” de Málaga en 2014, que logró conectar con una historia incluso antes de que sucediera el evento con un cartel y una presentación que ya de por sí eran un auténtico cuento. Consiguieron conexión y crear expectativa desde el primer momento.

La última campaña del Teatro Principal de Zamora también ha sabido sorprender al público mucho antes de entrar al patio de butacas. ¿Te imaginas celebrar la nueva temporada teatral como si festejaras el ascenso de tu equipo de fútbol? Con un autobús de primera, vuvucelas y banderas, el teatro salió a las calles de la ciudad apropiándose del lenguaje del deporte rey para impactar con la presentación de una temporada que tiene mucho en común con el fútbol: emoción, nervios y aplausos envueltos en una montaña de emociones.

Y todo esto, ¿cómo se cocina? ¿Qué ingredientes necesita una receta exitosa en la comunicación cultural? Como en cualquier estrategia de marketing, debes de tener en cuenta una serie de pasos.

Cómo crear una estrategia de marketing cultural paso a paso

  1. Conoce a tu audiencia

Antes de diseñar una campaña, investiga a tu público objetivo. ¿Qué les interesa? ¿Dónde pasan su tiempo? ¿Qué formatos de comunicación prefieren? Comprender sus hábitos y motivaciones te permitirá crear mensajes más efectivos.

Piensa que tu público consumirá tu producto, seguramente, en su tiempo de ocio. Así que eres, ya de por sí, una propuesta atractiva porque lo asociará con algo positivo de su tiempo. Sólo debes destacar y conectar con su necesidad.

  1. Usa la calle como escenario

Llevar el arte más allá de los espacios tradicionales puede generar un gran impacto. Flashmobs, performances urbanas o intervenciones artísticas son formas de captar la atención y despertar la curiosidad del público. Aprovecha el entorno urbano para crear experiencias inmersivas y generar conversaciones.

Esto es algo que la compañía teatral La Cubana, que lleva haciendo teatro desde 1980, ha usado de manera muy efectiva en sus grandes presentaciones. Ver cómo se adueñaban de la calle para convertirla en una extensión más del escenario fue para mí uno de los grandes aprendizajes de marketing que me llevé en mis inicios en esta profesión.

  1. Crea contenido digital atractivo

El video marketing, los reels de Instagram, TikTok y el storytelling visual pueden amplificar el alcance de tu campaña. Comparte el proceso creativo, entrevistas con artistas y público, y momentos clave de tus eventos. La autenticidad y la creatividad son clave para conectar con audiencias digitales.

Una de mis herramientas favoritas para lograrlo es el podcast, por su versatilidad y su posibilidad de crear espacios de conversación entre creadores y espectadores. Esto es lo que hicimos en el Teatre Auditori de Catarroja con el proyecto que daba voz a artistas y público al mismo tiempo en una conversación cargada de aprendizajes.

  1. Genera alianzas estratégicas

Colabora con influencers culturales, marcas afines o instituciones que puedan amplificar tu mensaje. ¿Cómo funcionaría tu estrategia si involucraras a parte del equipo artístico? Ya sea el cabeza de cartel de un festival como la persona que trabaja detrás del escenario de forma anónima, estas alianzas pueden ayudarte a acceder a nuevas audiencias y reforzar la credibilidad de tu propuesta cultural.

  1. Invita a la participación

El marketing cultural no sólo debe informar, sino también involucrar. Y, volviendo al poder de la comunicación cultural, esto es relativamente sencillo si damos con la tecla adecuada. Diseña acciones interactivas donde el público sea parte del evento: concursos, retos en redes sociales o experiencias inmersivas que puedan incentivar la participación y generar un mayor impacto emocional.

  1. Mide y ajusta

Como en toda estrategia de marketing, analiza el impacto de tus acciones con herramientas de analítica y feedback del público. Evalúa qué estrategias funcionaron mejor y ajusta en tiempo real para optimizar tus resultados.

Conclusión

El marketing cultural es un puente entre el arte y la sociedad. Al integrar creatividad, tecnología y estrategias participativas, puedes transformar tu campaña en una experiencia memorable que trascienda más allá de un evento puntual y deje una huella en la comunidad.

¡Lleva la cultura allí donde esté el público y haz que tu mensaje resuene!

¿Has experimentado con estrategias de marketing cultural fuera de lo convencional? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!

 

Cómo diseñar un perfil de buyer persona para tu estrategia de marketing digital

¿Comunicas? ¿Tienes claro a quien te diriges cuando publicas en el mundo digital? En cualquier estrategia de marketing es necesario plantearse a quién le estamos hablando, quién es nuestro interlocutor, para que nuestro mensaje no se pierda en un océano infinito a la deriva.

Por eso, una de las herramientas claves del marketing digital es el diseño de un perfil de cliente ideal: es lo que llamamos el buyer persona. ¿Has pensado alguna vez quien es tu buyer persona? Imagínalo. Imagina cómo se llama, cómo viste, dónde trabaja…

¿Recuerdas el Quién es quién? Imagínalo como un juego, diviértete creando su avatar pero tómatelo en serio. Pregúntate quién es y dale respuestas a todas esas preguntas, y esto te ayudará a entenderle y a conectar con él.

Si, como yo, eres un apasionado o apasionada de este juego, te encantará dar forma a tu cliente ideal con creatividad.

Qué es el Buyer Persona

Un buyer persona es una representación semi-ficticia de tu cliente ideal, una imagen basada en datos reales y en suposiciones fundamentadas que te servirá de guía en tu estrategia de comunicación.

Este perfil te permitirá comprender mejor a tu audiencia, anticipar sus necesidades y personalizar tus estrategias de marketing digital para conectar de manera más efectiva con tu clientela. ¿Quieres saber cómo diseñarlo?

El Buyer Persona y el juego del Quién es Quién

¿Tiene los ojos verdes? ¿Lleva gafas? Si alguna vez jugaste a este clásico juego de mesa, ya tienes una ventaja a la hora de diseñar tu buyer persona porque casi podrías plantearte las mismas preguntas para ambos ejercicios.

En el marketing digital necesitarás hacer las preguntas adecuadas para perfilar a tu cliente ideal y personalizar tus estrategias. Pero no sólo te quedarás en la parte física de cómo es tu cliente sino también tendrás que profundizar en la parte emocional. Aquí cabrán preguntas más complejas.

¿Te has planteado qué libros leen tus clientes? ¿Por dónde navegan por Internet? También son cuestiones que te harán conocer su comportamiento, algo que al fin y al cabo necesitarás saber para entender su relación con tu propia marca.

Radiografía del cliente ideal: Diseño del Buyer Persona, paso a paso

Paso 1: De un vistazo: Define las Características Generales

Cuando juego al Quién es Quién, enseguida mi mente empieza a categorizar los personajes que forman parte del juego. Un primer vistazo que me pone en marcha para arrancar a descifrar quién se esconde detrás de cada foto.

Para tu buyer persona, debes comenzar por definir datos demográficos como:

  • Edad
  • Género
  • Ubicación
  • Nivel educativo
  • Profesión

Paso 2: Radiografía interna: Analiza su comportamiento

Vale. En el juego, podrías preguntar: “¿Tiene gafas?” o “¿Tiene el pelo rubio?” Pero, ¿qué te diría tu contrincante si le lanzaras preguntas como “¿Dónde prefiere veranear”?

Con esto, lo que quiero decir es que en marketing debemos sobrepasar esa parte visual para ahondar en su yo más emocional. Debes hacer preguntas clave sobre los hábitos de consumo de tu buyer persona como:

  • ¿Dónde busca información antes de comprar?
  • ¿Cuáles son sus principales problemas o necesidades?
  • ¿Qué redes sociales utiliza con mayor frecuencia?
  • ¿Cuáles son sus intereses y pasatiempos?

Paso 3: Puntos de dolor: Descubre sus Motivaciones y Frustraciones

Si quisieras vender tu producto a Mike, Tom o Laura (así se llaman en mi juego…), también necesitarías profundizar en las motivaciones y los puntos de dolor de esa  audiencia que te mira esperando para ser seleccionada o descartada:

  • ¿Qué le motiva a tomar decisiones de compra?
  • ¿Cuáles son sus mayores frustraciones o sus mayores deseos?
  • ¿Qué beneficios espera obtener de tu producto?

Paso 4: Herramientas: Valida tu Buyer Persona

Para darle forma, continúa con una validación de tu buyer persona a través de entrevistas, encuestas y análisis de datos reales. Podrás valerte de diferentes herramientas como:

  • Bases de datos y CRM
  • Google Analytics
  • Social Ads
  • Google Ads

Si te gusta jugar, podrás entretenerte con aplicaciones como la de Hubspot para ir creando tu avatar de manera divertida.

Recolecta información de clientes actuales, redes sociales y herramientas analíticas para afinar el perfil y ver si concuerda con todo aquello que has definido previamente. ¿Coincide? ¡Adelante!

Paso 5: Aplica tu Buyer Persona a tu Estrategia

Ahora que tienes un perfil detallado, el último paso es utilizarlo para personalizar tu marketing. Tendrás que hablarle a él o ella de tal forma que se sientan identificados, sientan que les conoces y entiendes sus necesidades. Y, por supuesto, que tienes lo que ellos necesitan. Para ello:

  • Crea contenido relevante que resuene con sus necesidades.
  • Define los canales de comunicación más efectivos.
  • Adapta tu mensaje de marca para conectar mejor con ellos.

Cómo generar una transformación en tu buyer persona gracias a tu producto

Un ingrediente más a añadir en la radiografía de tu perfil de cliente ideal. El que más me gusta.

Aunque tengamos definido cómo es y qué intereses tiene, no todos nuestros clientes potenciales pueden estar cerca de tomar la decisión de comprarnos. Su temperatura de tráfico puede ser diferente. El abanico puede ser tan amplio que nos moveremos entre personas que desconocen completamente nuestro negocio y personas que nos conocen, nos reconocen y están dispuestas a comprar.

Si nos imagináramos un semáforo de colores, deberíamos asignar a nuestros buyers persona la posibilidad de encontrarse en estos tres estados:

Verde. Tráfico frío: es aquel público que aún no sabe quién eres y desconoce qué problema le puedes resolver con tu producto o servicio.

Naranja. Tráfico templado: este público ya sabe algo de ti, pero aún no está decidido a tomar acción y realizar la compra final.

Rojo. Tráfico caliente: este es el público que ya ha superado los pasos anteriores y está más cerca de la decisión de compra.

Verde, naranja o rojo. Da igual. Todos los estados son interesantes para ti, solamente necesitas saber en qué punto está tu cliente para contarle lo que necesita en cada momento. ¿Cómo hacerlo? Generando una transformación para que vaya superando todos los escalones hasta el escalón final: el de la venta.

Pregúntate cómo se siente en cada una de las fases y qué necesita, ofrécele soluciones a sus puntos de dolor y ve acercando tu comunicación hasta el momento en el que esté preparado para comprarte.

Conclusión: la importancia del Buyer Persona en tu estrategia

Diseñar un buyer persona es un proceso de eliminación y descubrimiento. Mientras más preguntas hagas y más información recopiles, más certero será tu perfil y mejores serán los resultados de tu estrategia de marketing digital.

Una vez lo tengas, prepárate para elaborar la estrategia más completa de comunicación adaptada a cada uno de tus perfiles y cada uno de sus momentos vitales. ¿Lo harás a través de redes sociales? ¿Usarás el email marketing? Esto será el paso siguiente y podremos elaborarlo juntos.

¿Quieres implementar una estrategia de comunicación para tus buyer persona? Contáctame y te ayudo a conseguirlo.

 

 

Cómo generar impacto con tus campañas de marketing cultural: del teatro a la calle

En el ámbito de las industrias culturales y creativas, la comunicación es mucho más que un simple recurso técnico; es el puente que conecta ideas, emociones y propósitos con una audiencia dispuesta a escuchar, participar y transformar su realidad. Es el lenguaje común que sirve de discurso más allá del propio proyecto cultural.

Una comunicación efectiva no sólo garantiza que un proyecto cultural sea conocido, sino que sirve también para construir comunidad, generar impacto social y asegurar su sostenibilidad. ¿Cómo se puede conseguir esto? ¿Qué tiene de especial la comunicación en el ámbito de la cultura a diferencia de otras disciplinas? Si te preguntas cómo generar impacto con tus campañas de marketing cultural, la respuesta la tienes más cerca de lo que crees. ¡Aprovecha las ventajas del lenguaje artístico!

El poder de la comunicación cultural

Hace años trabajé en un festival de artes escénicas de nueva creación y, aunque hubiera una partida clara de inversión en publicidad y comunicación, suponía todo un reto dar a conocer un proyecto como este en una población saturada de planes culturales que no tenía ni idea de nuestra existencia.

Nos planteábamos la pregunta del siglo: ¿Cómo aprovechar al máximo los recursos para abrirnos paso y contar que éramos una alternativa cultural potente y novedosa? ¿Cómo generar impacto entre el público potencial? La respuesta surgió al hacer extensible la “propia comunicación” más allá de sus fronteras, difuminándose con el mismo proyecto cultural y utilizar su mismo lenguaje.

Con una programación completísima, la comunicación menos formal (quizás la más cercana al público y la que más impacto generó) se logró gracias a las actividades que de forma paralela se diseñaron para completar la agenda del festival. Una especie de pack 2 en 1 que incluía, por un lado, una acción escénica y, por otro, un impacto en el público que dio que hablar.

Fotografías de Vicente A. Jiménez

¿Te imaginas un concierto itinerante sobre un camión que recorre toda la ciudad? ¿O unos escaparates vivientes en la zona comercial? ¿Qué cara se te quedaría al ver a una quincena de chavales cargar con letras gigantes en mitad de la Plaza Mayor dibujando palabras enormes como en un juego de Scrabble en tamaño XXL?

Precisamente, estas curiosas acciones teatrales que se llevaron el presupuesto más pequeño de la programación terminaron por convertirse en el eco diferenciador del festival. En una llamada de atención que rompía con la tradición de los espacios para transformarlos en puras acciones comunicativas.

¿Por qué es crucial la comunicación en proyectos culturales?

Basta analizar todo esto para darse cuenta del poder que la comunicación menos ortodoxa tuvo en la repercusión del evento. Y es que esta fórmula de comunicación fue crucial para lograr:

  1. Visibilidad y alcance: Los proyectos culturales, por su naturaleza, suelen buscar promover valores, historias o mensajes universales. Pero sin una estrategia de comunicación clara, esos mensajes pueden perderse en un mar de información. La clave aquí fue intervenir en los espacios cotidianos del público potencial para aumentar su alcance a través de la sorpresa.
  2. Creatividad: ¿Qué disciplina mejor que el arte para hacer uso de la creatividad? Ser original en la forma de comunicar cualquier evento es un plus que las industrias culturales y creativas deben poner siempre en primer lugar. Pueden surgir ideas maravillosas.
  3. Creación de comunidad: La cultura tiene un poder único para unir a las personas. Si algo tiene de sencillo la comunicación en el ámbito cultural es la facilidad de empatizar. El primer paso para generar una comunidad en torno a tu proyecto.

Claves para impactar en tu comunicación cultural 

En estas acciones que comentábamos antes se encuentra detrás siempre una misma estructura. Y es que no basta con una simple idea original, sino que se debe pensar en el qué y el por qué de cada acción.

Para que una campaña de comunicación cultural sea exitosa, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Conocer a la audiencia: Identificar sus intereses, preferencias y plataformas de comunicación más utilizadas, ya sean las redes sociales o la propia calle como fue el caso.
  • Contar una historia: Las narrativas auténticas y emocionales generan conexiones profundas con el público. Arte y comunicación lo tienen todo a su disposición para darse la mano y contar historias emocionantes.
  • Aprovechar la tecnología: Las redes sociales, los videos y las herramientas digitales permiten llegar a una audiencia global de manera eficiente. Hoy en día, un instrumento fundamental para conectar rompiendo las distancias.
  • Evaluar y ajustar: La comunicación es un proceso dinámico. Tener los ojos bien abiertos, escuchar y adaptarse a las necesidades de la audiencia es principal para entablar una conversación en el mismo idioma.

En resumen, la comunicación no es un complemento en los proyectos culturales, sino un componente esencial para su éxito. Al diseñar estrategias que prioricen la creatividad, la inclusión y la conexión emocional, los proyectos culturales pueden trascender fronteras, unir comunidades y generar un impacto duradero en la sociedad. La comunicación cultural tiene la fortuna de apoyarse en las emociones y el arte como herramientas universales, logrando que los mensajes no solo sean entendidos, sino sentidos.

Cuéntame, ¿qué estrategias de comunicación has llevado a cabo en tus proyectos culturales? La creatividad es infinita.

 

 

Cómo gestionar la reputación online

reputación online

¿Qué es la reputación online y por qué es importante para tu empresa? Si tienes un negocio con presencia en Internet, seguramente ya te hayas topado con las dos caras de la moneda del mundo digital. Y es que el prestigio y la notoriedad nunca antes en la historia han sido tan fluctuantes, pudiendo pasar del éxito a la catástrofe en cuestión de horas. ¿Quieres mejorar la forma en la que los usuarios perciben tu marca? Hoy hablamos de reputación online y cómo elaborar una estrategia para gestionarla.

Que hablen…

“Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí, aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien”. Curiosa esta frase del pintor Salvador Dalí, que defendía que de los mediocres nunca se habla. En la misma línea, Óscar Wilde decía: “Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti”.

¿Qué opinas? ¿Te atreverías a decir esto mismo de tu marca o de tu negocio? En la era de la comunicación 2.0, me aventuro a decir que las marcas han pasado a una posición mucho más defensiva en la que prefieren evitar las crisis. Quizás sea porque el mundo digital es tan amplio y con tantos tentáculos que gestionar la reputación online hoy en día resulta mucho más difícil. Por eso, en este artículo profundizamos en la importancia de la presencia digital y la reputación online para saber gestionarla, incluso aunque hablen mal de nuestro negocio.

reputación online

¿Qué es la reputación online?

La reputación online hace referencia al prestigio de una marca en internet; prestigio que se forma a partir de las opiniones y valoraciones de sus clientes y sus usuarios, y que puede ser tanto positiva como negativa.

Quizás artistas como Dalí u Oscar Wilde hoy habrían sido de los que aprovechan la provocación para llevarlo a su terreno (de hecho, muchas marcas lo hacen y consiguen buenos resultados), pero pocos juegan con esta arma de doble filo que cuesta tanto tener controlada porque la reputación online es algo que es muy difícil conseguir pero muy fácil de perder.

Entran en juego elementos de tu marca como la personalidad, la propuesta de valor, la calidad de los productos (por supuesto), la coherencia de tu comunicación o la interacción de tus clientes.

¿Qué es la gestión de la reputación online y por qué es importante?

El objetivo principal de la gestión de la reputación online es mejorar la forma en la que los usuarios conciben tu marca, ya sea creando notoriedad, confianza, empatía, etc. Y es que una buena reputación online ayudará, sin duda, a cualquier estrategia de marketing y hará más fácil que tus productos se vendan.

De hecho, el 93% de los consumidores aseguran que comprarían productos de una marca si leen reseñas positivas al respecto. Piensa en tu rol como cliente, seguro que tú también te comportas así. La opinión “de andar por casa” de otro cliente puede ser mucho más valiosa que la pulcra descripción de un producto en una página web.

Así que, si tuviéramos que resumir con los dedos de una mano por qué es importante la gestión de la reputación online, yo me quedaría con tres razones:

1 – La buena o mala gestión de la reputación online influye directamente en la decisión de compra

2 – Es necesaria para hacer frente a las críticas negativas. Algo que sí o sí va a ocurrir, porque forma parte cada vez más del funcionamiento de la comunicación digital

3 – Es muy útil para obtener información sobre nuestro compradores y potenciales clientes. Es la mejor manera de escucharlos y tomar nota de lo que sienten respecto a nuestra marca

Aparte, la buena gestión aporta un valor inestimable para ganarse la confianza de los clientes: responder públicamente a las críticas negativas y mostrar cómo gestionamos una crisis de forma transparente puede dar la vuelta a la tortilla y hacernos ganar puntos a nuestro favor.

presencia digital

 

Presencia digital de la marca, ¿dónde hablan de mí?

Si hace décadas las empresas peleaban por tener una presencia en internet, ahora no es suficiente con esto. Además de estar, hay que saber estar. Lo más difícil, a mi parecer, es que el mundo digital es tan amplio, que las empresas necesitan hacer grandes esfuerzos por poder llegar a todos los canales y llegar, además, bien peinado, con buen aspecto y una sonrisa siempre.

¿Dónde está nuestra reputación y dónde debemos controlar nuestra presencia online? Tendremos que tener en cuenta estos canales:

1 – Medios propios: Son los más fáciles de gestionar porque te pertenecen suelen tener una línea más unidireccional. Son tu página web, tu blog, materiales como vídeos o gráficos…

2 – Medios de pago: Cualquier tipo de publicidad online, como Google Ads, publicidad en redes sociales, contenido patrocinado o apoyo de influencers. Aunque también te permiten un amplio control, su principal desventaja es su coste.

3 – Medios conseguidos: La cobertura de tu marca de forma orgánica sin necesidad de publicidad, que puede incluir presencia en medios, apariciones en prensa y demás.

4 – Medios compartidos: El espacio más abierto y más difícil de controlar y que engloba a todas las redes sociales, tanto si procede de tu cuenta de marca como de cualquier usuario. O sea, un mar infinito 😊

estrategia digital

¿Cómo elaborar una estrategia para gestionar la reputación online?

Todas las empresas deberían tener una estrategia para gestionar la reputación de su marca porque la velocidad de respuesta se considera uno de los puntos fundamentales para ganar confianza. Pero son muchas otras cosas las que podemos poner en marcha para no morir en el intento.

Así que, ten en cuenta estas acciones y adáptalas a tus necesidades:

  1. Auditar

Haz un seguimiento periódico de las reseñas y valoraciones que tus clientes dejan en tus diferentes canales.

Puedes categorizarlos, de tal manera que establezcas prioridades a la hora de responder tales comentarios. Por ejemplo:

  • Qué comentarios puedes controlar: los que se encuentran en tu web, en tu blog o en tus redes sociales
  • Qué comentarios no puedes controlar: los que se encuentran en otras webs, foros, etc.
  1. Establecer las acciones de gestión en un manual

  • Prioriza siempre responder a las reseñas negativas. La velocidad de respuesta es un punto a tu favor
  • Ten claro quién se va a encargar de responder estos comentarios, elabora plantillas de respuesta que puedan servir para varios casos
  • Define un tono de voz para gestionar este tipo de respuestas, sé cordial y lo más transparente posible
  • Monitoriza a través de herramientas que te avisen cuando se hable de tu marca, con el alta en Google Alerts, por ejemplo, o siguiendo determinados hashtaghs en redes sociales
  • Fomenta las opiniones. Las valoraciones positivas te ayudarán a compensar las negativas y harán que pese la balanza hacia donde tú quieres
  • Responde las reseñas negativas teniendo como prioridad el tiempo de respuesta, el tono de cortesía, la humildad de reconocer errores, la necesidad de ser transparente y contestar públicamente
  • Trabaja tus estrategias para hacer descender las críticas negativas
  1. Escuchar

Ten los oídos y los ojos bien abiertos e intenta entender a tu público. Si una queja se repite de forma continuada, ellos te están brindando una información valiosísima para mejorar porque te están mostrando una necesidad que no tenías contemplada o una forma poco adecuada de mostrar tus productos… Sea lo que sea, anótalo y haz que forme parte de tus objetivos de mejora.

gestión de crisis

 

Gestión de crisis

Si el día a día de la gestión de reputación online es ya bastante complejo, ¿qué ocurre cuando algo se nos escapa y nos encontramos de bruces con una crisis? ¡Que no cunda el pánico! Estate preparado para ello.

Es curioso pero pocas empresas con las que he trabajado (grandes o pequeñas) tenían en el cajón un plan de crisis. Será que nos da miedo o que simplemente pensamos que a nosotros no nos va a tocar, pero son muchas las ocasiones que podemos verle los dientes al lobo sin necesidad de meternos de lleno en una auténtica crisis y que no vendría mal tener a mano ese plan para no empezar a temblar.

Aún recuerdo cuando hace años Greenpeace criticó a Nestlé por su mala práctica medioambiental y, en vez de afrontarlo cara a cara, Nestlé empeoró las cosas solicitando a Youtube que borrara el vídeo publicado por la ONG en el que salían bastante dañados. Así que, lo que podía haber sido una oportunidad de explicación por parte de Nestlé, terminó por convertirse en una bola que no paró de crecer y que hundió aún más su reputación.

Si no quieres caer en la boca del lobo, anticípate y simplemente añádele unas pinceladas a tu plan de gestión. Profundiza un poco más teniendo en cuenta:

  1. Qué tipos de riesgos podrían afectar a tu empresa y cuál sería su impacto. Desglósalos, clasifícalos e indica el nivel de impacto de alguna manera que te resulte sencilla visualmente. Por ejemplo, indicando la gravedad con tres colores: verde, amarillo y rojo.
  2. Cómo podrías responder según los riesgos. Para cada riesgo tendrás que establecer un tipo de respuesta, adelantándote al camino que tendrías que realizar si ocurriera.
  3. Quién va a ser la persona encargada de gestionar la crisis online si eso ocurre. Cada persona del equipo debe estar informada de cuál es su papel en la gestión de una crisis, y esto conllevará reuniones previas e indicaciones para que cada uno sepa cómo actuar dentro de la estructura organizacional de la empresa.

Estos tres pasos te ayudarán a estar preparado sobre las posibles respuestas a dar y, sobre todo, a responder de forma rápida.

Por último, un consejito que le habría hecho a mi yo del pasado cuando me vi involucrada en alguna de estas situaciones: ¿cuándo activar el plan de crisis? ¿cuándo saber si estamos ante una crisis o solamente frente a un comentario pasajero que será inofensivo? No subestimes los comentarios pasajeros y responde a tiempo, con cordialidad y admitiendo tus errores; y márcate unos mínimos (los que tú consideres) para establecer si eso, para ti, es importante resolverlo bien o muy bien. Ése será el punto en el que decidirás si debes activar tu plan de crisis.

Cuéntame, ¿cómo gestionas tu reputación online?

5 pasos imprescindibles para tu Plan de Marketing

5 pasos para tu Plan de Marketing

¿Tienes definida una estrategia en tu comunicación? Tener una web, un blog o redes sociales no siempre significa que sepamos por qué las tenemos y para qué queremos utilizarlas. Si quieres definir el rumbo de tu comunicación digital, necesitarás elaborar un plan de marketing que te sirva de brújula para conseguir tus metas.

El plan de marketing define la estrategia general y las acciones que debe llevar a cabo una empresa para alcanzar sus objetivos. Una hoja de ruta en toda regla para empezar a andar hacia un camino que te ayude a conseguir visibilidad, notoriedad o cualquiera de los fines que previamente te hayas marcado.

Elabora tu Plan de Marketing

Para elaborar este documento, que puede ser tan complejo como quieras, sigue estos cinco pasos imprescindibles y empieza a navegar con un rumbo definido:

  1. Analízate

El primer paso de un plan de marketing arranca por mirarse a uno mismo. Antes de mirar hacia fuera, hacia nuestros clientes, debemos sentarnos a analizar quiénes somos, dónde nos situamos frente a la competencia y colocarnos en el mapa de una forma realista.

Para ello, es interesante estudiar:

1.a Nuestra empresa, revisando la misión, visión y valores que nos mueven

1.b El entorno, atendiendo al mercado y la situación de la competencia. ¿Conoces quiénes son realmente tus competidores? ¿En qué destacas frente a la competencia?

1.c Nuestra comunicación, analizando cuál es nuestra infraestructura, qué canales de comunicación utilizamos, cuál es nuestra cultura corporativa y de qué forma la hacemos visible

 

  1. Define tus objetivos

Parece una premisa muy obvia, pero saber a dónde queremos llegar es el primer paso para alcanzar la meta. Y lo que ocurre es que muchas veces sentimos que es tan evidente nuestro objetivo empresarial que nunca lo verbalizamos.

Tómatelo como un juego y respóndete sólo a estas preguntas (que no son nada fáciles de responder). ¿Qué quiero conseguir con mi empresa? ¿Qué quiero conseguir con la comunicación de mi empresa?

Son casi, casi la misma pregunta, pero deberían tener respuestas diferentes. Te pongo un ejemplo: si eres un pequeño comercio del centro de una ciudad que está empezando su camino en el mundo digital, tu objetivo general puede ser ése precisamente, dar el salto al mundo digital con una tienda online, por ejemplo.

Tu respuesta a la segunda pregunta podría ser más concreta: con la comunicación digital de mi empresa quiero aumentar mi visibilidad en el target de público de mi clientela, pero en cualquier ciudad, para que puedan comprar mis productos por internet.

Ahondando un poco más, plantéate en un segundo paso unos objetivos específicos que posteriormente puedas medir y cuantificar. Los objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, realistas y en un tiempo determinado) harán más fácil que después puedas analizarlos.

Siguiendo el mismo ejemplo, son objetivos específicos propuestas como:

  • Crear una tienda online con, al menos, el 50% de mis productos en tienda física.
  • Publicar en redes sociales una publicación al día
  • Alcanzar nuevos públicos, con 1000 seguidores en redes en un año

Piensa si estas propuestas son realistas para ti, quizás 1000 seguidores en un año sea imposible y puedas alcanzar simplemente 100. A veces, los pequeños objetivos son la mejor opción para no caer en pretensiones inabarcables.

Buyer persona

  1. Conoce a tu público

Este es uno de los puntos imprescindibles de cualquier plan de marketing: conocer quiénes son tus clientes potenciales.  Saber a quién te diriges en tu comunicación es esencial para saber qué le tienes que contar.

Esto pasa por definir a tu buyer persona (perfil de cliente) tanto como puedas para entender qué motivaciones le llevan a comprarte a ti y no a tu competencia. Estudia el comportamiento de tus usuarios y dibuja (lo puedes dibujar literalmente) a tu potencial cliente teniendo en cuenta su edad, su sexo, su formación, situación laboral y sus intereses personales. Aquí puedes ahondar tanto como quieras. ¿Sabes qué libros lee? ¿Qué aficiones tiene? ¿Qué motivaciones tiene?

Es probable que en este ejercicio tengas que definir varios perfiles a la vez. Quizás tengas clientes tan dispares que necesites agruparlos en dos o tres perfiles diferentes. Está bien, ¡hazlo! Probablemente no les hables igual a cada uno de ellos cuando entren en tu tienda porque no necesiten las mismas cosas. Ten en cuenta esto en tu comunicación digital también y aplica la segmentación de tus consumidores.

  1. Establece una estrategia

¡Al lío! En este apartado ya deberíamos conocer suficientemente nuestra empresa y a nuestros clientes, por lo que toca acercar ambas partes a través de una estrategia comunicativa. Aquí es donde debes definir qué quieres hacer y qué acciones concretas vas a llevar a cabo.

Mi truco para realizar una buena estrategia de marketing es volver al apartado 2 y revisar los objetivos para definir, al menos, una acción por cada objetivo. Así podré medir posteriormente si esos objetivos se han cumplido.

Siguiendo con el ejemplo anterior, podrías tomar el objetivo inicial de obtener visibilidad y plantear acciones concretas como:

  • Trabajar estrategias de SEO para aumentar la visibilidad y el posicionamiento de tu página web a través de la creación de un blog con artículos de valor para tus clientes.
  • Realizar una campaña promocional de inauguración con una promoción del 50% en la primera compra online, a través de campañas publicitarias de Google Ads.

Te ayudará realizar un cronograma y un presupuesto para tener todas tus acciones presupuestadas y calendarizadas en un espacio de tiempo concreto.

medir resultados

  1. Mide, mide y mide

El seguimiento es fundamental dentro de una estrategia de marketing porque este último paso nos ayudará a sacar conclusiones y a saber, a ciencia cierta, si hemos cumplido nuestros objetivos.

Actualmente Internet nos ofrece analíticas prácticamente para todo, así que no puede ser más fácil. De hecho, lo difícil será decidir qué analíticas nos sirven y cuáles son relevantes para nuestro trabajo.

De nuevo, aquí la tarea pasa por volver a los puntos anteriores y revisar objetivos y los indicadores marcados para cada objetivo. Con esta hoja de ruta en la mano, será más sencillo medir, analizar y tomar decisiones para modificar la estrategia si fuera necesario.

¿Necesitas ayuda para elaborar tu Plan de Marketing? Te ayudo a conseguirlo.