El marketing cultural es una herramienta poderosa para conectar con el público, transformar experiencias y llevar la cultura a nuevos espacios. Ya sea para promocionar una obra de teatro, un festival o una exposición, el reto es captar la atención de las audiencias y generar un impacto duradero.
La comunicación cultural no es más que una comunicación especializada dirigida a una audiencia concreta para vender un producto o servicio concreto enmarcado dentro de eso que hemos llamado las industrias culturales y creativas. ¿Qué le hace diferente? ¿De qué herramientas se puede valer para ser efectiva? Profundicemos en ello.
Por qué es importante la comunicación en los proyectos culturales
Lo primero de todo, se me plantea contestar a una pregunta obvia pero muchas veces denostada: ¿por qué es importante la comunicación en el sector cultural?
A lo largo de mi carrera profesional me he encontrado muchas veces con una sensación agridulce. Parece que las industrias creativas y culturales funcionan como un mundo aparte y, por unas razones o por otras, en muchas ocasiones las estrategias de comunicación dejan mucho que desear. ¿Es que acaso los proyectos artísticos no necesitan difusión? Quien trabaje en este sector ya se habrá respondido rápidamente a la pregunta: necesitan difusión ¡y mucha!
La comunicación juega un papel fundamental en el éxito de cualquier proyecto, y en el ámbito cultural, su importancia se magnifica aún más. En un mundo donde las ideas, el arte y la cultura tienen el poder de conectar a las personas, una estrategia de comunicación efectiva es crucial sobre todo para crear ese vínculo, esa conexión emocional que en otros sectores cuesta tanto conseguir y por el que las empresas se estrujan tanto el cerebro. El sector tiene una ventaja enorme: la emoción. La vinculación con el público puede ser mucho más sencilla, más poderosa y con resultados a largo plazo mayores que en cualquier otro sector. Eso sí, no vale cualquier cosa. Hay que comunicar con estrategia.
Desde la concepción del proyecto hasta su ejecución, una buena comunicación no sólo facilita la gestión interna, sino que también permite visibilizar el propósito y los valores de la iniciativa cultural.
Fuente: La Huella Comunicación
Estrategias que conectan, estrategias que conquistan
La comunicación en los proyectos culturales es una herramienta clave para construir relaciones sólidas con los diversos públicos involucrados. Por ejemplo, una excelente campaña de comunicación fue la de “La Noche en Blanco” de Málaga en 2014, que logró conectar con una historia incluso antes de que sucediera el evento con un cartel y una presentación que ya de por sí eran un auténtico cuento. Consiguieron conexión y crear expectativa desde el primer momento.
La última campaña del Teatro Principal de Zamora también ha sabido sorprender al público mucho antes de entrar al patio de butacas. ¿Te imaginas celebrar la nueva temporada teatral como si festejaras el ascenso de tu equipo de fútbol? Con un autobús de primera, vuvucelas y banderas, el teatro salió a las calles de la ciudad apropiándose del lenguaje del deporte rey para impactar con la presentación de una temporada que tiene mucho en común con el fútbol: emoción, nervios y aplausos envueltos en una montaña de emociones.
Y todo esto, ¿cómo se cocina? ¿Qué ingredientes necesita una receta exitosa en la comunicación cultural? Como en cualquier estrategia de marketing, debes de tener en cuenta una serie de pasos.
Cómo crear una estrategia de marketing cultural paso a paso
-
Conoce a tu audiencia
Antes de diseñar una campaña, investiga a tu público objetivo. ¿Qué les interesa? ¿Dónde pasan su tiempo? ¿Qué formatos de comunicación prefieren? Comprender sus hábitos y motivaciones te permitirá crear mensajes más efectivos.
Piensa que tu público consumirá tu producto, seguramente, en su tiempo de ocio. Así que eres, ya de por sí, una propuesta atractiva porque lo asociará con algo positivo de su tiempo. Sólo debes destacar y conectar con su necesidad.
-
Usa la calle como escenario
Llevar el arte más allá de los espacios tradicionales puede generar un gran impacto. Flashmobs, performances urbanas o intervenciones artísticas son formas de captar la atención y despertar la curiosidad del público. Aprovecha el entorno urbano para crear experiencias inmersivas y generar conversaciones.
Esto es algo que la compañía teatral La Cubana, que lleva haciendo teatro desde 1980, ha usado de manera muy efectiva en sus grandes presentaciones. Ver cómo se adueñaban de la calle para convertirla en una extensión más del escenario fue para mí uno de los grandes aprendizajes de marketing que me llevé en mis inicios en esta profesión.
-
Crea contenido digital atractivo
El video marketing, los reels de Instagram, TikTok y el storytelling visual pueden amplificar el alcance de tu campaña. Comparte el proceso creativo, entrevistas con artistas y público, y momentos clave de tus eventos. La autenticidad y la creatividad son clave para conectar con audiencias digitales.
Una de mis herramientas favoritas para lograrlo es el podcast, por su versatilidad y su posibilidad de crear espacios de conversación entre creadores y espectadores. Esto es lo que hicimos en el Teatre Auditori de Catarroja con el proyecto que daba voz a artistas y público al mismo tiempo en una conversación cargada de aprendizajes.
-
Genera alianzas estratégicas
Colabora con influencers culturales, marcas afines o instituciones que puedan amplificar tu mensaje. ¿Cómo funcionaría tu estrategia si involucraras a parte del equipo artístico? Ya sea el cabeza de cartel de un festival como la persona que trabaja detrás del escenario de forma anónima, estas alianzas pueden ayudarte a acceder a nuevas audiencias y reforzar la credibilidad de tu propuesta cultural.
-
Invita a la participación
El marketing cultural no sólo debe informar, sino también involucrar. Y, volviendo al poder de la comunicación cultural, esto es relativamente sencillo si damos con la tecla adecuada. Diseña acciones interactivas donde el público sea parte del evento: concursos, retos en redes sociales o experiencias inmersivas que puedan incentivar la participación y generar un mayor impacto emocional.
-
Mide y ajusta
Como en toda estrategia de marketing, analiza el impacto de tus acciones con herramientas de analítica y feedback del público. Evalúa qué estrategias funcionaron mejor y ajusta en tiempo real para optimizar tus resultados.
Conclusión
El marketing cultural es un puente entre el arte y la sociedad. Al integrar creatividad, tecnología y estrategias participativas, puedes transformar tu campaña en una experiencia memorable que trascienda más allá de un evento puntual y deje una huella en la comunidad.
¡Lleva la cultura allí donde esté el público y haz que tu mensaje resuene!
¿Has experimentado con estrategias de marketing cultural fuera de lo convencional? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!